*

Claudia Lira: “Un académico tiene que ver, estar y ser en otro lugar para abrir su mente y darle fuerza a su reflexión”

blog

Claudia Lira, académica del Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile, estudia hace casi tres décadas la cultura asiática, sintiéndose especialmente atraída hace la disciplina daoísta. Con un doctorado en Filosofía y estudios de postgrado en Ciencias de la Religión, Neurociencia y Meditación, esta investigadora ha logrado sumergirse casi por completo en algunas de las prácticas más tradicionales del gigante asiático, tales como la danza e incluso las artes marciales. Sin embargo, sentía que le faltaba el trabajo en terreno.

“Podemos pasar años estudiando, pero sin el complemento de la experiencia y la sensibilidad no hay una comprensión profunda”, reflexiona la docente. Fue precisamente la necesidad de experimentar su propio campo de estudio en primera persona lo que impulsó a esta profesora a postular a las Becas Top China. Al respecto, confiesa que no esperaba ser premiada por la iniciativa del Programa de Apoyo a la Educación Superior. “Pensé que era difícil que se entendiera el tipo de investigación que hago, que es filosófica, pero también estética y algo artística. Me sorprendió el haber podido acceder a la beca. Sin el aporte financiero habría sido imposible caminar por aquellos lugares donde nació y creció la alta cultura china”, admite Claudia.

“Ascender la montaña Taishan, la más importante de las montañas chinas, a pie, tal como lo hicieron emperadores y grandes poetas que dejaron plasmada sobre la roca su experiencia estética en delicados poemas, pasar por donde caminó Confucio, recibir una ofrenda de un monje, participar de ritos, comer con los demás peregrinos, fueron experiencias invaluables”, relata Claudia.

De su estadía en Pekín destaca especialmente la oportunidad de unir la teoría a la práctica, además de la formación de redes de cooperación con investigadores de dicho país, lo que le ha abierto las puertas para poder publicar sus trabajos en China. “Es un tremendo salto para un académico, no solo conocer directamente su objeto de estudio, sino también establecer un diálogo con colegas que sienten el mismo amor por esa cultura”, explica la profesora.

La docente afirma que llevará a su sala de clases muchos de los aprendizajes obtenidos durante esta travesía. Asegura que estas nuevas nociones le han permitido profundizar sus conocimientos, así como también adquirir perspectivas de estudio más actualizadas. “Hace años que estamos dictando cursos de educación integral en el Centro Cultural Palacio de la Moneda y en este seminario que ya comencé la semana pasada he incorporado los nuevos aprendizajes de mi viaje”, concluye.

Compartir