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Francisco Morales: “Gracias a plataformas como Brain Chile se pueden llevar a cabo emprendimientos que posicionen a Chile como fuente de innovación”

Francisco-Morales

Luego de haberse coronado ganadores de Ingeniería 2030, curso impulsado por CORFO al interior de las universidades, Francisco Morales fue contactado directamente por Brain Chile e invitado a participar de la convocatoria 2015 con la iniciativa Healthic. Este emprendimiento, que buscaba facilitar las incómodas punciones que deben sufrir numerosos pacientes, los llevó a  adjudicarse el segundo lugar del concurso.

Con el objetivo de mejorar la experiencia de muchas personas que enfrentan tratamientos agresivos, el equipo compuesto casi íntegramente por estudiantes desarrolló un producto capaz de simplificar el molesto proceso de las inyecciones. La propuesta consistía en irradiar las venas del paciente con calor haciendo que se dilataran, dejándolas más visibles y reduciendo el margen de error al tomarse muestras de sangre o en procedimientos similares. Sin embargo, les hacía falta la experiencia y el capital necesario para concretar la idea.

“Uno de los integrantes de nuestro equipo sufrió de cáncer a los 17 años.  Él vivió en carne propia el dolor de las multi-punciones y nos instó a plantearnos la meta de sacar el proyecto adelante”, señala Francisco. Con esta fuerte motivación, el grupo de trabajo compuesto por cinco estudiantes de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile, una diseñadora industrial y una alumna de enfermería de la Universidad de los Andes emprendió el desafío de poner a prueba su propuesta.

Gracias al Bootcamp, seminario al que son invitados los seleccionados de la convocatoria, los creadores de Healthic obtuvieron herramientas claves para insertarse en el mercado. “El contacto con mentores, que permitían conocer a personas que salieron adelante con sus emprendimientos y que vivieron cada una de las etapas que nosotros estábamos viviendo, fue crucial” reflexiona el líder del proyecto. “También fueron muy útiles los talleres sobre el modelo de negocios, junto con el  de protección intelectual”, señala.

“Logramos grandes avances; realizamos un cambio importante en la tecnología presente en nuestro dispositivo, que permitió que se adaptara de mejor forma al contexto en donde se desenvolvería. Aumentamos considerablemente nuestra red de contactos, logrando asesorías y recomendaciones de expertos de diferentes áreas”, comenta sobre los beneficios  de su participación en Brain Chile. “Esta experiencia nos entregó capital necesario para realizar diferentes acciones necesarias, tales como el ingreso de la patente de propiedad intelectual y la compra de nueva tecnología que permitiera cumplir con las características de nuestro dispositivo”,  concluye  el futuro ingeniero.

 

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